PRENSA


El yugo.
“Yugo: atadura, sujeción, dominio u opresión impuesta por un poder superior o una circunstancia.”

La temática de El Yugo se basa en la nueva modalidad  que hace del acoso, y por ende de la violencia que bajo él subyace, el eje principal de los relatos. 
Maltrato, hostigamiento y humillación son las metodologías empleadas por el empleador-acosador y son las que provocan en el empleado-acosado las situaciones traumáticas, el compromiso de la salud física y psíquica, hasta llegar incluso a la propia muerte. El objetivo es siempre el mismo, disciplinar y si no se logra se provoca la eliminación. Sin embargo aquí radica lo nuevo de esta metodología actual, ahora es el mismo empleado- trabajador es el que se autoelimina. Ésta es la nueva astucia de la razón capitalista, que incluye a la fuerza de trabajo como una mercancía más y que como sostiene Eduardo Grüner,  ha encontrado una forma de dominación “invisible”, que no aparece como dominación porque es asumida por los propios sujetos como parte de su identidad y de su voluntad libre.
Sin embargo el documental no deja un sabor amargo. Todo lo contrario. Javier di Pasquo enfatiza que puede haber un cambio posible. El mismo se basa en vencer a la indiferencia para sostenerse en la solidaridad y la acción conjunta. 
La selección del conjunto escultórico Canto al trabajo de Rogelio Yrurtia no es gratuita: la unión hace la fuerza.
Lic. Silvia Marrube.




Documental acerca de la violencia laboral y los efectos nocivos que ésta provoca, es el material que el realizador argentino Javier di Pasquo propone para su segundo documental. Dentro de los Derechos Humanos, esta obra refleja el abuso psicológico, moral y emotivo de los trabajadores por parte de ‘jefes’ poco ortodoxos. 
Con estructura narrativa, dirección general, cámara y edición a cargo de di Pasquo, este documental sorprende por su temática, que es bastante antigua, pero que nunca antes se había visto nada en nuestro país a nivel fílmico. La estructura del guión toma tres casos: el de la joven Natalia cuya madre narra desgarradoramente los hechos que la llevaron a la muerte, otra joven madre que fue explotada con horarios a tras mano, violencia verbal y amenazas de despido para que cumpliera con el trabajo de tres personas y un enfermero perseguido por la patronal.
Estos testimonios de casos particulares en empresas o en hospitales públicos, son más normales de lo que se piensa. El realizador propone en su segundo opus, la ayuda social y la fuerza de los compañeros de trabajo como grupo social, para hacer frente a las instituciones o empresas que los explotan. Visitando lugares de ayuda al trabajador donde se analizan los conceptos de los ataques, el por qué de los mismos y el modus operandi de estos ‘jefes’, cuya ineptitud y flaqueza mental los obliga a eliminar a aquellos que piensan, por ser una amenaza para ellos, descubriendo las verdaderas razones de estos nefastos hechos nacidos del abuso de poder y los chivos expiatorios que eligen como un cazador a su presa. 
Con esta minuciosa labor de ataque al trabajador y a su trabajo, logran que el empleado renuncie, se someta o quede psicológicamente afectado e incluso llegue a suicidarse. El documental está narrado en tres partes con separadores de pinturas que escenifican las situaciones y brindan una metáfora sobre la problemática. 

Técnicamente utiliza cámara en mano, imágenes reales en las oficinas, la calle, en los subtes y colectivos, con un muy buen uso de la música siendo un tema central el leit-motiv, que se escucha en los separadores y las dos canciones, el rap de la apertura del film y el tema “Compañeros” para el cierre compuesto e interpretado por Jorge Nataloni. 

Bien editada por cortes directos, “El Yugo” es un documental para reflexionar y actuar en contra de esos aborrecibles métodos de injusticia, impartidos por supuestos poderosos que no lo son tanto.

Juan Pablo Rousseaux
CINEMECA